Que significa dieta keto

Keto viene de una palabra inglesa “ketogenic”, término acuñado por Russell M. Wilder (1885-1959) en 1921, alude a una intervención terapéutica cuyo objetivo es generar una situación de cetosis (formación de cuerpos cetónicos) similar a la del ayuno.

Tal situación se logra bien por un aporte insuficiente de alimentos (la cantidad de energía de la dieta es menor que la requerida) o bien por una restricción de alimentos ricos en glúcidos (consumiendo alimentos ricos en grasas).

Gracias a la cetosis, el organismo comienza a realizar la autofagia, un proceso de regeneración interna por el cual “se come a sí mismo”. Pero, qué es lo que come? Células senescentes, proteínas de escoria… en definitiva, material de deshecho que reutilizará para renovarse, produciendo células y proteínas nuevas.

Como funciona el cuerpo durante la dieta keto

En condiciones normales nuestro organismo quema glucosa para obtener energía, ya que la glucosa no puede ser almacenada en el cuerpo y tampoco puede permanecer libre en sangre porque sería dañina para la salud.

Durante el ayuno cuando no se ingiere ningún alimento con glucosa, son las grasas almacenadas en el cuerpo las que aportan energía que necesita: el higado convierte esta grasa en compuestos solubles en agua (betahidroxibutirato, acetoacetato y acetona), conocidos conjuntamente como cuerpos cetónicos o, simplemente cetonas.

Lo habitual es que el cerebro utilice glucosa para satisfacer su necesidades energéticas; pero si no hay glucosa disponible, la única fuente de combustible alternativa que puede usar son las cetonas.

Otros órganos del cuerpo pueden obtener energía de las grasas, pero el cerebro no: debe disponer de glucosa o de cetonas. En realidad, las cetonas son una fuente de energía mas concentrada y mas eficiente que la glucosa y un aporte de energía mas eficiente al cerebro permite que este funcione mejor.

Cual son las ventajas de la dieta keto

Se ha demostrado que durante la cetosis aumenta el numero de mitocondrias, que son las centrales energéticas de las células. Esta mayor eficiencia energética mejora la memoria y las funcionalidades cerebrales. Las cetonas son ademas neuroprotectoras, esto explica  como muchas enfermedades neurodegenerativas como epilepsia, alzheimer o parkinson mejoran gracias a una dieta cetogenica.

Esta dieta se utiliza desde hace muchos tiempo para el tratamiento de enfermedades graves la epilepsia, de la obesidad mórbida y también es muy efectiva en el tratamiento del cáncer ya que las células tumorales se alimentan de azucares y quitando-les alimentos se debilitan y en fin mueren.

De toda forma me gustaría evidenciar que los beneficios de esta dieta no son solamente para las personas enfermas, tener en cuenta que una dieta baja en hidratos y rica en grasa saludable aumenta el bienestar, la alegría, la creatividad, el enfoque, propicia un estado de ánimo sereno y calmado.

Y a nivel corporal, el aumento de la energía física y el rendimiento deportivo, es notable. De hecho es un tipo de alimentación que se utiliza en el deporte: no sólo mejora el rendimiento deportivo, sino que ayuda a aumentar la masa muscular, la resistencia y la fuerza. Los músculos quedan mejor definidos sin realizar un gran esfuerzo deportivo.

¿El motivo? Pues que la persona no padece el decaimiento normal cuando se gastan los hidratos de carbono que eran su fuente de energía. Ahora, al ser las grasas la fuente de energía, se normaliza la glucosa en sangre y no existen picos de glucemia.

Al no haber picos de glucemia en sangre, la alimentación cetogénica erradica la ansiedad por comer hidratos de carbono, porque al encontrarse el organismo en un estado metabólico de supercombustión de grasas y no de hidratos de carbono, el cuerpo ya no demanda azúcar sino grasasdejando de apetecer el consumo de azúcar.

Lógicamente se adelgaza, especialmente de la zona abdominal, pues lo que nos engorda, no son las grasas sanas, sino los hidratos de carbono.

¿Una dieta rica en grasas es segura?

Algunas personas han criticado la dieta cetogénica por ser alta en grasas saturadas. También que la elevada ingesta de grasas pueda causar la incidencia de enfermedades como arteriosclerosis, ataques cardíacos, derrames celebrares y otros problemas de salud.

Afirman que personas con sobrepeso, que ya de por si tienen mayor riesgo de sufrir problemas de corazón, aumentarían el riesgo de contraer dichas enfermedad aumentado el consumo de grasas en su dieta.

El tipo de grasas que se utiliza para esta dieta es clave en este sentido, hay que distinguir en grasas saludables y grasas no saludables.

Las grasas que producen problemas de corazón son las grasas “trans”, grasas hidrogenadas expuestas a altas temperaturas, como las margarinas vegetales, los fritos, la grasa de la boleria industrial y la grasa de cierto tipos de carne tratada con aditivos químicos.

En la grasa saludable incluimos la grasa de  aguacate, frutos secos, semillas, aceite de coco, aceite de oliva, manteca de cacao, carnes y lácteos de animales criados en pasto, carnes ecológicas, pescados azules salvajes.

Pase el aumento del colesterol total que produce la dieta cetogenica, no hay evidencia que sea prejudicial para el corazón ya que el que aumenta es el porcentaje de colesterol HDL (colesterol bueno).

Hay muchos estudios científicos que demuestran como la dieta cetogénica es segura también la largo plazo, pero sin ir a estudios cientificos muy elaborados podemos guiarnos poniendo la atención en poblaciones que tradicionalmente han sobrevivido y prosperado sin conocer nunca las enfermedades crónicas gracias a una dieta alta en grasa (entre un 60 y un 90% de las calorías procedentes de las grasas).

La mas destacada, quizás, sea la inuit. Los inuit vivían en el Ártico entre Alaska y Groenlandia, donde la vegetación comestible era escasa. La dieta inuit tradicional no contenía ningún hidrato de carbono, una vez terminada la lactancia este pueblo se alimentaba exclusivamente de carne y grasa el resto de su vida. A pesar de esto los primeros exploradores describían los inuit como un pueblo fuerte y sano que no conocía las enfermedades como las cardiopatias, la diabetes, el alzheimer y el cáncer.

Lo mismo puede decirse de los pueblos nativos de las llanuras norteamericanas antes de la llegada de los colonos blancos, de los nativos de Siberia (buriatos, yakutos, tartaros, samoyedos, tunguses, chukchis entre otros) y de los masáis de África.

 

 

 

Leave a comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *